DERECHO PENAL

                              Abogado penalista Melilla

Tanto si se trata de la persona ofendida por el delito como si se trata del imputado, en materia penal es imprescindible la dirección del asunto por un letrado que conozca y domine la materia.

En el supuesto de ser el ofendido por el delito, es importante que lo antes posible contacte con un abogado penalista, para intentar conseguir la práctica de las diligencias necesarias con vista a la celebración del juicio, así como acudir a todas las diligencias que se vayan practicando durante la fase de instrucción.

El principal objetivo es intentar en la medida de lo posible el resarcimiento del daño y asegurar que no se producirán más acciones perjudiciales para nuestro cliente por parte del denunciado.

En el supuesto de tratarse del imputado o investigado, nuestra principal misión es velar para que se respeten todas las garantías procesales que se establecen en la ley e intentar conseguir la absolución en los casos en que sea posible o la mínima condena en los restantes, intentando evitar en todo caso el ingreso en prisión.

El procedimiento penal comienza en algunas ocasiones con la detención del investigado, por parte de los agentes de las Fuerzas Y cuerpos de Seguridad del Estado. 

¿ Cuáles son los derechos que le asisten a un detenido?

Toda persona detenida o presa será informada por escrito, en un lenguaje sencillo y accesible, en una lengua que comprenda y de forma inmediata, de los hechos que se le atribuyan y las razones motivadoras de su privación de libertad, así como de los derechos que le asisten y especialmente de los siguientes:

a) Derecho a guardar silencio no declarando si no quiere, a no contestar alguna o algunas de las preguntas que le formulen, o a manifestar que sólo declarará ante el juez.

b) Derecho a no declarar contra sí mismo y a no confesarse culpable.

c) Derecho a designar abogado, sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 1.a) del artículo 527 y a ser asistidopor él sin demora injustificada. En caso de que, debido a la lejanía geográfica no sea posible de inmediato la asistencia de letrado, se facilitará al detenido comunicación telefónica o por videoconferencia con aquél, salvo que dicha comunicación sea imposible.

d) Derecho a acceder a los elementos de las actuaciones que sean esenciales para impugnar la legalidad de la detención o privación de libertad.

e) Derecho a que se ponga en conocimiento del familiar o persona que desee, sin demora injustificada, su privación de libertad y el lugar de custodia en que se halle en cada momento. Los extranjeros tendrán derecho a que las circunstancias anteriores se comuniquen a la oficina consular de su país.

f) Derecho a comunicarse telefónicamente, sin demora injustificada, con un tercero de su elección. Esta comunicación se celebrará en presencia de un funcionario de policía o, en su caso, del funcionario que designen el juez o el fiscal, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 527.

h) Derecho a ser asistido gratuitamente por un intérprete, cuando se trate de extranjero que no comprenda o no hable el castellano o la lengua oficial de la actuación de que se trate, o de personas sordas o con discapacidad auditiva, así como de otras personas con dificultades del lenguaje.

i) Derecho a ser reconocido por el médico forense o su sustituto legal y, en su defecto, por el de la institución en que se encuentre, o por cualquier otro dependiente del Estado o de otras Administraciones Públicas.

j) Derecho a solicitar asistencia jurídica gratuita, procedimiento para hacerlo y condiciones para obtenerla.

Asimismo, se le informará del plazo máximo legal de duración de la detención hasta la puesta a disposición de la autoridad judicial y del procedimiento por medio del cual puede impugnar la legalidad de su detención.

Cuando no se disponga de una declaración de derechos en una lengua que comprenda el detenido, se le informará de sus derechos por medio de un intérprete tan pronto resulte posible. En este caso, deberá entregársele, posteriormente y sin demora indebida, la declaración escrita de derechos en una lengua que comprenda.

En todos los casos se permitirá al detenido conservar en su poder la declaración escrita de derechos durante todo el tiempo de la detención.